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martes, 14 de agosto de 2012

Primera toma de contacto

Este fin de semana, se alzaba el telón de algunas de las grandes ligas del continente europeo como la francesa o la holandesa. En el caso de la primera, la expectación por ver al nuevo Paris Saint Germain en acción tras haber gastado cerca de 150 millones de euros era máxima. El debut en la Ligue 1 de hombres como Ibrahimovich, Lavezzi o Verratti acaparaba todos los focos de la 1ª jornada del campeonato galo. Su debut tendría lugar frente al Lorient, equipo con el que ya inició el curso liguero en la 11/12. Y el resultado no fue del todo satisfactorio para el equipo parisino, consiguiendo un empate a 2 en los últimos instantes. Mientras, su gran rival en la pasada liga y vencedor de la misma, el Montpellier, iniciaba su andadura en este curso ante el Toulouse con idéntico botín que los de la capital. Así pues, cabe destacar algunos detalles de la primera toma de contacto de ambos equipos.

-Los problemas del PSG: poco ha tardado Zlatan Ibrahimovich en regalar su primera gran exhibición a su nuevo público en tierras francesas. Se había hablado mucho de que el fútbol francés beneficiaba, por sus características, al ex-milanista. Y poco ha tardado en demostrarlo. La segunda parte del sueco el pasado sábado en Parc des Princes fue una auténtica delicia. Más allá de los dos goles, el delantero dio un recital de asistencias, prolongaciones, controles, remates... Su papel de estrella del equipo tanto en el aspecto emocional - no hay más que ver como se hecha al equipo a la espalda cuando peor estaban las cosas - como táctico parece incuestionable. En este último apartado hay que enfatizar, ya que el encuentro demuestra el gran papel del sueco en el funcionamiento colectivo. Su movimiento dentro-fuera cayendo a una de las dos bandas fue fundamental en muchos de los ataques parisinos. De esta manera liberaba el carril central y habría huecos en la defensa, ya que uno de los centrales siempre le sigue y deja espacio a su espalda. Así, activaba a Lavezzi y Menez. Esta pareja es ideal para acompañar al sueco. Los dos son eléctricos, dinámicos, desequilibrantes, capaces de orientarse con facilidad y con ruptura para aprovechar los espacios que origina Ibra en la zaga contraria. Cuando el balón llega a los pies de uno de los tres, se enciende la luz roja del rival. Sin embargo, más atrás surgen problemas. Concretamente en la base de la jugada. Hay es donde más tendrá que trabajar los automatismos Ancelotti. Los tres jugadores del mediocampo - el italiano juega con un 4-3-2-1 - se posicionan muy juntos y apenas dan amplitud, invadiendo todos el espacio del compañero. Además, el partido de Chantôme y Verratti, los hombres con más capacidad para generar juego, no fue el mejor, ya que ambos estuvieron erráticos y desacertados. De esta manera, el juego del PSG se basaba en buscar a Ibra o en mandar balones a la espalda de la adelantada defensa rival. Ahí entraban en juego los laterales. Tanto Maxwell como Jallet ofrecieron siempre una solución en ataque y dieron esa amplitud necesaria que no aportaban el trío de centrocampistas. Pero es aquí donde surge el otro gran problema del equipo: la transición defensiva. Con los dos laterales proyectados en campo contrario, con lo poco trabajada que está la presión tras perdida y con la nula movilidad horizontal de los tres mediocampistas, cualquier transición ofensiva del rival que se iniciara a la espalda de los dos laterales era casi sinónimo de ocasión clara. De esta manera, al descanso el resultado era 0-2 para el Lorient. En la segunda parte, Ancelotti buscó agitar un poco más el partido con la entrada de Nene y puso a Matuidi para controlar los desbarajustes atrás. A partir de ahí la historia se reduce a Ibra.


-Echando de menos a Giroud y Belhanda: tras escribir el pasado año una de las historias más bonitas de los últimos años en el fútbol, la temporada no echaba a andar de la mejor manera para el Montpellier. Sus dos mejores hombres del último curso no eran de la partida contra el Toulouse. Giroud se marchó a Londres para empezar una nueva aventura en el Arsenal, mientras que Belhanda tenía que ver el encuentro desde la grada por lesión. No era la mejor noticia para enfrentarse a uno de los rivales más difíciles de la liga. Los de Alain Casanova son uno de los equipos que más apetece ver del campeonato por lo bien trabajado que está tanto en el apartado defensivo como ofensivo, siendo un equipo solido atrás y con grandes movimientos en ataque, aunque falto de jugadores de más talento en tres cuartos y de un delantero con más gol. Así, fiel al 4-1-4-1 del que es devoto su técnico, el Toulouse le complicó mucho la vida al cuadro de Girard. El gran trabajo de Capoue sobre Cabella, la falta de talento en la base de Stambouli y Saihi y que Herrera no aporta esa vía directa que ofrecía Giroud hicieron que el Montpellier se sumiera en un partido tedioso, propio de estas alturas de temporada y al que el árbitro ayudó a ser más soporífero con sus constantes intervenciones. Solo en una contra podía llegar el gol y así fue. Camara rompió el 0-0 a favor de los locales y puso el partido de cara. Pero entonces llegó la discutible expulsión de Saihi (creó que ninguna de las tres que hubo en el partido merecieran tal castigo) y el encuentro volvió a dar un vuelco. El Toulouse buscó la igualada y la encontró en un remate de Ben Yedder tras el único despiste en el encuentro de un imperial Yanga-Mbiwa. De todas formas, la gran conclusión del partido es que este año, más que nunca, es necesario Belhanda en el Montpellier.

sábado, 9 de junio de 2012

Diario de la Eurocopa: Día 1

Se acabó la larga espera. A las 18:00 del día de ayer echo a rodar el Tango 12. Arrancó la Eurocopa 2012 de Polonia y Ucrania. Y lo hizo con bastante fuerza, dejándonos dos partidos muy entretenidos más allá del nivel de fútbol visto en ambos. En el encuentro inaugural, se vio un partido disputado y emocionante, con dos equipos que dominaron un tiempo cada uno y en el que el empate se puede considerar justo para ambos equipos. Mientras, en el encuentro de las 20:45, Rusia dio un baño a la República Checa y demostró que no ha venido a esta Eurocopa como una comparsa, sino que puede hacer cosas importantes. Fue la noche de la vuelta de Arshavin y de la consagración de Dzagoev.

- Polonia 1-1 Grecia: La veteranía griega contrarresta el ímpetu polaco.
"El fútbol es un estado de ánimo". Con esta (acertada) frase definía Jorge Valdano el peso de la mente en el deporte del balompie. A esta frase se le puede extraer otra de significado similar: Un partido es un cúmulo de emociones. Durante los 90 minutos que dura un encuentro, es inconcebible la cantidad de pensamientos, sentimientos o impresiones que pueden pasar por las mentes de todos los protagonistas que forman parte de este espectáculo. Por ello, el control de las mismas se hace importantísimo a la hora de ganar un partido. Esto fue precisamente lo que ocurrió en el encuentro inaugural de la Eurocopa disputado ayer entre Polonia y Grecia. Mientras los griegos demostraron su capacidad para crecerse ante las adversidades, los polacos no fueron capaces de sobreponerse a los golpes que les sobrevinieron en la segunda parte. Los helenos perdían por 1-0 y estaban siendo claramente dominados en la primera mitad cuando llegó la injusta expulsión de Papasthopoulos (ninguna de las dos acciones que suponen las amarillas eran falta). Lo que pintaba como un panorama desalentador, los griegos lo transformaron gracias a su veteranía, oficio y a la gran gestión de su técnico a la hora de los cambios en una segunda parte en la que dominaron y en la que pudieron haber ganado si Karagounis no falla un penalti en el minuto 70. Pero empecemos desde el principio. Los dos equipos saltaban al terreno de juego con la certeza de que había mucho en juego, ya que ambos son candidatos a pasar junto a Rusia a la siguiente fase. No hubo sorpresas en Polonia y Smuda apostó por el once esperado distribuido en un 4-2-3-1, mientras que Santos hizo algunas modificaciones en su 4-3-3, dejado fuera a Salpingidis, dando entrada a Maniatis en el centro del campo y adelantando la posición de Ninis al extremo diestro. Así pues, los anfitriones empezaron más enchufados, con una marcha más en la intensidad y un mayor ímpetu que su rival. Los polacos orientaban el juego hacia su carril diestro. Allí encontraron un agujero donde Blaszczykowski y Piszczek originaban un 2x1 constante contra el lateral griego, ya que Samaras llegaba siempre tarde a la ayuda sobre su compañero. Este desajuste provocaba que siempre fuera uno de los dos centrales el que fuera a parar al hombre libre en el costado dejando un espacio que podía ser aprovechado por los delanteros polacos. Y así, en una de estas acciones, llegó el tanto de los locales, obra de Lewandowski tras centro de Piszczek. Tras el gol, Polonia optó por bajar lineas y replegarse un poquito más para aprovechar los espacios que dejara su rival, con un Lewandowski que ganaba cada lucha con los centrales helenos y la velocidad de los hombres de segunda línea. Grecia también puso de su parte, ya que además de sus problemas para defender el costado zurdo, había que añadirle sus dificultades en la salida de pelota. Samaras era la referencia para que bajara de espaldas y empezar a jugar a partir de él, pero el delantero del Celtic tan solo encontraba el apoyo de Karagounis para descargar, por lo que Grecia acumuló muy pocos instantes con la pelota en los primeros 25 minutos y solo cuando su rival se echó atrás empezaron a jugar en campo contrario aunque sin crear ningún peligro. En esto tuvo que ver mucho que ver Ninis, que cuajó un muy mal partido, sin entrar prácticamente en juego en ningún momento. Así pues, Polonia estaba cómoda y además llegó la expulsión del central del Panathinaikos, lo que parecía aclarar todavía más el panorama polaco y que desquiciaba por completo a su rival.    


Sin embargo, el guión cambió en la segunda parte. Fernando Santos introdujo dos cambios que cambiaron el signo del partido por completo: pasó a Karagounis a la posición de central, con lo que agilizaba la salida desde atrás del balón y solucionaba en parte uno de los problemas de la primera parte, y metió a Seitaridis en lugar del desaparecido Ninis. Esta última modificación fue un éxito, ya que además de aportar trabajo y despliegue físico, el futbolista del PAOK dio siempre una salida con su movimiento al espacio. Con el partido empatado, Polonia sufrió su primer revés y fue incapaz de volver a crear el peligro constante que había originado en la primera mitad. En esto también influyó Grecia, que mejoró su nivel atrás. Con el paso del tiempo, Santos hizo otro cambió y dio entrada a Fortounis al terreno de juego. Nada más entrar, el joven jugador metió un pase a la espalda de la defensa rival que Salpinguidis controló y acabó forzando un penalti, que supuso además la expulsión de Szczesny. Todo parecía en contra de Polonia, cuando apareció Tyton para convertirse en héroe nacional al detener el penalti a Karagounis, que no pudo completar su grandísimo partido con un gol que podría haber valido un triunfo. De ahí al final, Grecia dominó pero no hubo más ocasiones y el encuentro terminó con un empate justo y que deja abierta la situación de ambos conjuntos en el grupo. 

Rusia 4-1 R.Checa: Golpe de autoridad ruso.
Había dudas antes de iniciar esta Eurocopa sobre si Rusia, irregular como pocos tanto colectiva como individualmente, sería un rival serio en esta Eurocopa. Pues bien, gran parte de las dudas quedaron disipadas por un equipo ruso que dio una auténtica exhibición en su primer partido ante una República Checa que poco pudo hacer ante el poderío del equipo del este. Además, los de Advocaat tienen motivos para creer en todo si Arshavin y Dzagoev, sus jugadores más determinantes, juegan al nivel de ayer. El seleccionador ruso salió sin ninguna sorpresa, con su esperado 4-3-3 sin ningún cambio destacable. Mientras, en el otro bando Bilek sorprendía con su planteamiento y su once, del que dejaba fuera a Hubschman, su mejor especialista defensivo en el medio campo, para formar un doble pivote Plasil-Jiracek y con Rezek en la linea de detrás del punta, en un 4-2-3-1. Un equipo bastante ofensivo y que mostraba la intención de salir a dominar. De hecho, durante los primeros minutos fueron los checos los que tuvieron la pelota y los que intentaron llevar el peso del partido. Bilek además proyectó mucho a los dos laterales arriba para que así desactivaran a Dzagoev y Arshavin. Sin embargo, el planteamiento era muy arriesgado y el técnico checo acabó pagando su atrevimiento. En dos jugadas en la que los rusos salieron a la espalda de los dos mediocentros checos, marcaron dos goles que dejaban el partido bastante encarrilado. A partir de ahí, el equipo ruso dominó a su antojo el partido, controlando la pelota y el timming del encuentro. Destacaron todos los hombres de ataque del equipo de Advocaat. Especialmente relevante el partido de Arshavin, al que se le vio motivado y que mostró una versión muy buena de su nivel para lo que nos tenía acostumbrados últimamente, y Dzagoev, que fue el mejor del partido y además metió dos goles. Los dos estuvieron por encima del resto y fueron dueños del partido, jugando siempre a la espalda de los pivotes y creando peligro entre líneas. A ellos se sumaron Shirokov y Zyrianov, que firmaron un partidazo (especialmente el primero). Se asociaron a la perfección con las dos estrellas y llegaron con bastante peligro al área. Además, estos dos junto con Kerzhakov, al que solo le faltó el gol para completar su excelentísimo partido, mostraron unos automatismos ofensivos bastante interesantes, abriéndose muchas veces a los costados para descongestionar el carril central y así dejar mayor margen de maniobra a las dos estrellas. Por detrás, Malafeev alejó cualquier atisbo de peligro checo, Zhirkov recordó por momentos al lateral incombustible de Austria y Denisov se marcó un gran partido en el mediocampo. Tras el descanso, Bilek enmendó su error y metió a Hubschman en el partido para controlar mejor el poder ofensivo rival. Los checos se metieron en el partido con el gol de Pilar (el mejor de su equipo) tras una genialidad en forma de pase de Plasil. Pero no fue posible el milagro, entre otras cosas porque Rosicky hizo un partido horrendo y Baros se mostró muy apático. Rusia no perdió la calma y cambió un poco su guión: cedió más balón y se defendió, con la idea de salir en transición rápida para aprovechar los espacios que podía dejar su rival. Con el partido cada vez más roto, pudo haber sentenciado antes el conjunto de Advocaat pero Kerzhakov estuvo desatinado en la definición. Precisamente el delantero del Zenit fue sustituido por Pavlyucheko. Que en 17 minutos dio una asistencia y marcó un golazo que sentenciaron el encuentro.  



- Nombre del día: Alan Dzagoev.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Algunos detalles de la última jornada de la fase de grupos de la Champions League

Tras unos años anteriores en los que la última jornada de la fase de grupos de la Champions no había tenido demasiada emoción debido a que las plazas de acceso a octavos estaban practicamente repartidas en su totalidad, este año ha sido de las más entretenidas de los últimos tiempos. Sorpresas como las del Basilea, la emoción vivida en grupos como el B en el que el CSKA se clasificó in extremis a pesar de ser el equipo con menos posibilidades de estar en la siguiente ronda, la igualdad entre varios equipos que se jugaban el pase a octavos... Todo ello ha derivado en un espectáculo futbolístico de una gran belleza y vistosidad. Pero más allá de los factores emocionales que han marcado esta jornada, la misma nos deja algunos detalles futbolísticos y tácticos bastante interesantes.

- Chelsea-Valencia; el planteamiento de Villas-Boas y los errores del Valencia: seguramente el partido más atractivo de esta última jornada debido a lo que había en juego y al potencial de los dos equipos. Se presumía también un encuentro igualado, ya que el conjunto valencianista se caracteriza por competir mejor que nadie ante rivales superiores a ellos gracias al talento de su técnico, Unai Emery, para estudiar a sus rivales e inventar formulas para pararlos. Sin embargo, a pesar de que el resultado es también un poco engañoso, el Chelsea se impuso con superioridad al conjunto che. Esto se debió a dos factores claves: el gran planteamiento de Villas-Boas y los errores de pardillo del equipo español. Y es que el técnico de Oporto cambió el guión que todos esperábamos del encuentro. Vimos a un Chelsea que cedió la pelota al rival y que se dedicó a intentar salir en transición rápida para aprovechar los espacios que dejaban los valencianistas. Con Oriol Romeu de nuevo como medio centro, Villas-Boas opto por Meireles y en la posición de interiores en el 4-3-3 (4-1-4-1 al defender), con la intención de apretar a la espalda de los mediocentros valencianistas, Tino Costa y Albelda, e intentando robar lo más arriba posible para tener menos metros al transitar hacia la meta rival. De una acción así nació el primer gol: robo en el centro del campo y transición rápida que aprovecha Didier Drogba para marcar a los 3'. A partir de ahí, los blues bajaron las lineas y se replegaron, dejando espacios al Valencia para combinar y con la intención de hacer daño al contragolpe. Salvo algunos momentos de empuje del Valencia, el Chelsea dominó en todo el momento el partido y mostró una solidez y una sobriedad no exhibidas hasta ahora esta temporada. Destacar individualmente el partido de Drogba (recordando al gran delantero de hace 2 años), Ramires y Sturridge, que cada día crece más. Mención aparte merece Juan Mata, que sigue demostrando que es la gran estrella y referente de este equipo. Mientras, los de Emery volvieron a acusar los mismos errores que ya le costaron los 3 puntos en Mestalla ante el Real Madrid. Compiten bien colectivamente, y no dudan en llevar la iniciativa e incluso atacar al rival si es necesario, pero cometen errores puntuales de concentración. Errores de pardillo que ante equipos con el potencial de Madrid y Chelsea acabas pagando. Ante los de Mourinho, dos errores de concentración (un error en una marca en un corner y una pasividad increíble en una falta sin aparente peligro en el centro del campo) fueron los que les costaron la derrota. Ante el Chelsea fueron dos errores en la salida de balón y un incomprensible fallo de Victor Ruiz los que le pusieron la victoria en bandeja a los bleus. Errores que demuestran que, si bien este Valencia tiene un mérito espectacular debido a su capacidad para competir al más alto nivel a pesar de las ventas obligadas los últimos años, este equipo adolece de más experiencia en esta clase de partidos.


- La posición de Shaqiri: una de las grandes historias de esta edición, y posiblemente de los últimos años, ha sido la eliminación del M.United a manos del Basilea suizo. Los de Sir Alex Ferguson, actuales subcampeones del torneo y a los que les valía el empate, sucumbieron en el St. Jakob Park ante la calidad de los Xhaka, Fabian y Alexander Frei, Streller, Huggel... Pero si alguien destaca por encima de todos en el conjunto dirigido por Heiko Vogel es Xherdan Shaqiri. El futbolista suizo de origen albanés es sin duda alguna un futbolista especial, de los que te erizan la piel cuando los ves controlar, encarar, desbordar. Su aparición en la campaña 09/10, su participación en el Mundial de Sudáfrica, su gran Champions el año pasado y, sobre todo, su espectacular Europeo sub 21 de este año en el que guió a una brillante generación de futbolistas de su país hasta la final ante España, ya daban muestras de que era un jugador a seguir y de que no sería descabellado que empezará a sonar para algún equipo TOP de Europa. De hecho, hace ya unas semanas la prensa italiana colocaba al joven talento suizo en la órbita del Atlético de Madrid. Así pues, el encuentro ante los red devils suponía un escaparate perfecto para que el resto del continente viera las evoluciones del jugador de Gnjilane y la oportunidad de demostrar su valía a toda Europa ante un equipo de primerísimo nivel en un encuentro decisivo. Y la verdad es que aprovecho la oportunidad. No solo destaco por su calidad y la personalidad demostrada ayer, sino que dejo detalles de que es un futbolista que esta creciendo muchísimo en Basilea. Destacó sobre todo uno: su movimiento de fuera hacia dentro para ganar la espalda a los pivotes del rival y jugar entre lineas, creando superioridad por el centro y dando a su equipo muchísima más profundidad con el balón. Este movimiento da a Shaqiri bastante más protagonismo en el juego del equipo, le hace participar más en la elaboración, es más difícil de parar ya que se mueve por todo el frente de ataque y aparece en cualquier lugar del mismo. En definitiva, le da una nueva dimensión a su juego, ya que le permite tener más incidencia en el partido y que su función no sea solo la de crear peligro por la banda, sino la de crear peligro también por el medio. Le hace crecer como jugador ya que le hace manejar más registros y ser más determinante. Otro ejemplo de jugador que ha pasado de ser un futbolista de banda a tener otro papel más determinante al evolucionar su juego y participar más por dentro es Muniain, el futbolista del Athletic que este año está creciendo muchísimo en esta faceta bajo la tutela de Bielsa.      



- Napoles, mejor el vértigo que la pausa: se jugaba el Napoles su clasificación por primera vez en su historia a los octavos de final de la máxima competición continental de clubes en El Madrigal, mismo estadio en el que fue eliminado de Europa el año pasado. La perspectiva del partido era distinta a la de hace 10 meses, ya que el Villarreal actual, entre lesiones y bajas, dista mucho del que eliminó a los italianos en la pasada edición de la Europa League. Así pues, los de Walter Mazzarri estaban ante una oportunidad inigualable de estar en las eliminatorias de la Champions League: dependían de si mismos y se enfrentaban a un rival muy debilitado y sin ninguna opción de clasificarse. Sin embargo, a los italianos les costo más de lo esperado ganar al equipo castellonense. Hasta el minuto 65 no se adelantaron en el marcador y se mostraron nerviosos en varias fases del partido. Prueba de ello, la absurda expulsión del técnico napolitano como consecuencia de la tensión del encuentro. Pero, ¿a qué se debieron las dificultades del Napoles para superar a un equipo actualmente tan inferior como el Villarreal? La respuesta es clara. Este Napoles es un equipo que se caracteriza por su velocidad, por como aprovecha los espacios que le cede el rival. El ejemplo más claro es el partido que disputa en San Paolo ante el M.City hace dos semanas. El rival es el que tiene el balón y el que lleva la iniciativa, y, sin embargo, es el conjunto italiano el que domina el partido. Solido atrás con 9 futbolistas detrás de la pelota y transición rápida con Lavezzi, Hamsik y los dos carrileros (Maggio y Dossena; Maggio y Zúñiga), más Cavani que da la posibilidad de jugar directo. Así pues, hablamos más de un equipo de contraataque que de proponer con la pelota a pesar del fichaje de Inler, que llegó este verano del Udinese con la intención de mejorar esa faceta. En El Madrigal, el Villarreal le obligó al Napoles a tener que proponer y le cedió la iniciativa. En estas situaciones, el conjunto de Mazzarri suele hacer que los partidos sean de un ritmo muy alto, sin apenas pausa, sin centro del campo, de ida y vuelta. Sin embargo, los de Garrido consiguieron en todo momento ser un bloque compacto, sobre todo en defensa, y manejar el ritmo que no le convenía al rival. Ante esto los italianos sufrieron de lo lindo para crear oportunidades claras de gol. Tan solo las apariciones de Lavezzi, el mejor del partido y que está en un estado de forma espectacular, y algunos detalles de Hamsik crearon peligro en la meta de Diego Lopez. Al final, un disparo de media distancia y una acción a balón parado fueron la tabla de salvación de un Napoles que jugo su peor partido en esta competición. Eso sí, en octavos ante equipos que presumíblemente llevarán la iniciativa, este Napoles será un hueso duro de roer y más aun en San Paolo. Sin duda, el "coco" del bombo de los segundos en Champions. 

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Los 25 años de Ferguson y la posición de Rooney

Miércoles 5 de noviembre de 1986. Ese día era presentado un técnico escocés en Old Traford como nuevo entrenador del Manchester United. Aquel técnico venía de firmar una brillante trayectoria en el Aberdeen escocés (Recopa ganada al Madrid incluida), por lo que la directiva de los red devils decidió depositar la confianza para coger las riendas de un equipo que no andaba en un buen momento en un joven técnico de 44 años, que sustituyó a Ron Atkinson en el banquillo. Su nombre era Alex Ferguson. Sábado 5 de noviembre de 2011. 25 años después el United disputa un partido correspondiente a la 11ª jornada de la Premier League 11/12 ante el Sunderland. En el banquillo se sigue sentando el mismo técnico de hace cinco lustros, aunque en el club han cambiado muchas cosas: el United es ahora el club más laureado de Inglaterra en cuanto a ligas tras haber ganado 12 en este periodo (cuando llego Sir Alex el club tan solo sumaba 7 y le superaban Arsenal, Liverpool y Everton), ha ganado 2 Copas de Europa cuando antes tan solo había conquistado este torneo en una ocasión y ha firmado la mejor época de su brillante historia. Aquel técnico que en sus 3 primeros años no terminaba de convencer a la hinchada del "teatro de los sueños" recibía de su afición la más calurosa y sentida ovación. Como homenaje final, se inauguró el nuevo nombre de la Grada Norte de Old Traford: The Sir Alex Ferguson Stand (la grada de Sir Alex Ferguson).


Su palmarés es espectacular y no solo en cuanto títulos colectivos. Ferguson también posee multitud de récords individuales: ha sido nombrado "Entrenador del Año" en Inglaterra más veces que nadie, es el único técnico que ha conseguido el famoso "trebol" (Premier, Champions, FA Cup) con un equipo inglés, tan solo él ha conseguido ganar la Premier League 3 años consecutivos dos veces (98/99, 99/00, 00/01; 06/07, 07/08, 08/09). Su éxito se basa en la constante motivación en su trabajo, en la inteligencia para adaptarse al fútbol de una época u otra, en la habilidad para descubrir futbolistas jóvenes y consolidarlos al máximo nivel, en la capacidad para crear grupos con un carácter competitivo brutal. Porque si algo destaca en el United de los últimos 25 años es su capacidad ganadora, juegue con un estilo u otro.

Sin embargo, el partido del sábado en Old Traford no solo era un día para homenajear al jefe del equipo, sino que había mucho en juego en lo deportivo. Y es que el United no se podía permitir perder puntos ante el Sunderland de Steve Bruce (discípulo de Ferguson) si no quería perder terreno con la cabeza de la tabla, comandada por su vecino M.City. Así pues, homenajes y actos conmemorativos al margen, tocaba centrarse en lo deportivo y sacar adelante el encuentro ante los black cats. Y le costó al equipo de Sir Alex, que tan solo pudo vencer 1-0. Una victoria sin brillantez, en la que el United recordó en varias fases del partido al equipo del año pasado, que se basaba en la pegada, el empuje y la solidez atrás para ganar los partidos. Se vió un ManU lento con el balón, apático en su juego por momentos, sin profundidad en ataque para crear ocasiones. De hecho fue un gol en propia meta de Wes Brown, ex-United, el que le dio el triunfo a los red devils. 
 

Uno de los detalles que nos dejó el equipo de Ferguson en el partido fue la posición en el campo de Wayne Rooney. La estrella del United, ante las bajas de hombres del centro del campo como Cleverley, Young, Giggs o Anderson, ocupó una posición bastante más retrasada de la que nos tiene acostumbrados. Partiendo desde la posición de mediapunta en el 4-2-3-1, durante muchos momentos se le pudo ver casi como un tercer mediocentro en la formación del United. De hecho, en varias fases del encuentro, fue Rooney el jugador que apoyaba a los centrales en la salida de balón en ataque estático. Esta nueva posición del delantero inglés ha provocado una gran cantidad de opiniones. Para algunos poner al "Bad Boy" en esa posición significa alejarlo demasiado del área y, por lo tanto, que el equipo pierda poder ofensivo al no contar con las cifras goleadoras de Wayne. Para otros el que Rooney juegue en esa posición es mejor para el equipo ya que soluciona el mayor problema del United en los últimos encuentros: la velocidad en la circulación de balón. Hay que decir que los mejores minutos del United (los últimos 15 de la primera mitad) coincidieron con los mejores de Rooney a la hora de generar juego en el centro del campo. Lo que habrá que ver es si Rooney sigue jugando en esa posición una vez se recupere de su lesión Cleverley, para mí uno de los futbolistas más determinantes de este equipo por la fluidez que da al juego con balón. 

lunes, 24 de octubre de 2011

Análisis de los 3 partidazos del fin de semana

Comenzaba el pasado viernes un nuevo fin de semana repleto de fútbol, con grandes partidos procedentes desde prácticamente todos los rincones del planeta. Un Hanover-Bayern Munich, un Ajax-Feyenoord, un Lille-Lyon, un Juventus-Genova... Sin embargo, los 3 encuentros más apetecibles del fin de semana (al menos para un servidor) tenían lugar en España e Inglaterra: Málaga-R.Madrid, Barcelona-Sevilla y M.United-M.City. Partidos que enfrentaban a equipos con un potencial mayúsculo, llamados a estar en las posiciones más altas de sus respectivas ligas. Encuentros que además sirvieron para confirmar sensaciones mostradas hasta ahora en algunos equipos.

  -Málaga 0-4 R.Madrid: tras una gran inversión en verano que le convirtió en el gran animador del mercado y le hizo cambiar el objetivo de la permanencia por el de acabar en posiciones de acceso a competiciones europeas, el partido suponía para el conjunto malagueño una oportunidad para medir su potencial ante un grande de la liga. También lo era para el Madrid, que afrontaba su compromiso más serio en el campeonato liguero. Por todo ello, por el morbo del enfrentamiento Mourinho-Pellegrini o por la obligación del Madrid de no dejarse más puntos en una liga que se va a decidir en 95-100 puntos, el partido se presentaba apasionante e igualado. Y lo fue durante algo más de 20 minutos. Los que tardo el conjunto de Mourinho en romperlo tras una demostración de velocidad y precisión en los últimos metros, firmando los mejores 45 minutos desde que el estratega luso entrena al conjunto de Concha Espina. Las claves para ello: lineas adelantadas, presión asfixiante al rival y un gran manejo del balón en campo contrario. Ayudados por el tempranero gol de Higuaín, los madridistas controlaron los tiempos del partido a su antojo, alternando posesiones largas con ataques directos, circulación de balón lenta con aceleraciones que rompían la defensa rival. De resolver arriba se encargó un CR7 que volvió a encontrarse, y de que manera, con el gol. Mientras el Málaga tuvo bastante con aguantar el chaparrón en el primer tiempo. El planteamiento no era malo: presionar a la espalda de los mediocentros para robar en la salida del balón rival, intentar hacer transiciones rápidas para que el balón llegara a la linea formada por Isco, Joaquín y Cazorla, y estos se asociaran entre lineas. Sin embargo, ante el juego del conjunto merengue poco pudo hacer el equipo costasoleño, que mereció algún premio por su insistencia y el número de ocasiones creadas en la segundo parte, cuando el Madrid bajó el ritmo y decidió replegarse para hacer daño a la contra. En resumen, un R.Madrid colosal ajusticia un Málaga que, si bien tiene cosas por mejorar (y margen para ello), no dio tan mala imagen como refleja el resultado. Simplemente, hay pocos equipos capaces de parar a un Madrid como el del sábado.


      

-F.C.Barcelona 0-0 Sevilla: llegaba invicto el Sevilla al estadio en el que había salido seriamente goleado en sus dos últimas visitas (4-0 en la 09/10, 5-0 en la 10/11). Mientras, el Barça arrasaba en el Camp Nou con unas cifras goleadoras impresionantes -21 goles en 4 partidos de liga en su feudo-. Con estos ingredientes, la gran incógnita del partido era si el Sevilla sería capaz de competir en el coliseo azulgrana. Y vaya si lo hizo. El equipo de Marcelino encontró la manera de anular gran parte del volumen ofensivo que generan los azulgranas. Con dos lineas de 4 bien juntas, con poco espacio entre los jugadores que formaban las mismas, cerrando los espacios interiores y dejando las bandas libres, hacia las que luego basculaban a la perfección y con grandes marcas escalonadas para evitar que los exteriores penetraran hacia el centro. A la hora de salir a la contra, balón a Campaña (buen partido del internacional sub 19 en un escenario difícil y ante el peor rival) para pasar la primera linea de presión azulgrana y buscar la transición rápida aprovechando la velocidad de Navas, Armenteros o Manu del Moral. Mientras Guardiola salió con defensa de 3, recurso que anteriormente había resultado un éxito. Sin embargo, el gran planteamiento rival, anuló la principal ventaja de este sistema, que es la posibilidad de poner a gente como Xavi, Thiago, Iniesta o Messi a jugar por dentro y asociarse, desarbolando la defensa rival. Así, tampoco había futbolistas en los costados que dieran amplitud al juego y generaran opciones para hacer cambios de orientación que obligaran a moverse a la defensa rival.


Con este panorama, Guardiola decidió cambiar el esquema por el 4-3-3, pasando a Adriano al lateral izquierdo, con Iniesta y Messi de extremos, Villa de 9, Keita de mediocentro defensivo y Mascherano-Abidal pareja de centrales. A partir del cambio de estrategia el Barcelona comenzó a dominar y a llegar arriba mucho más a menudo. Con Alves dando profundidad por la banda, con Iniesta ejerciendo como el futbolista que rompía a la defensa rival con cada acción. Sobre todo en la segundo parte, cuando el Sevilla empezó a acusar el cansancio físico, el conjunto blaugrana mandó a su antojo: jugó con paciencia a la vez que velocidad en la circulación de balón, con un Iniesta colosal, un Xavi en su linea y creando infinidad de ocasiones. Pero al Sevilla le quedaba una bala en la recámara: Javi Varas. El meta sevillano dio una auténtica exhibición bajo los tres palos y salvó a su equipo de la derrota. El penalti a Messi, la mano abajo a un disparo de Iniesta... El manual de paradas fue amplísimo y permitió dar a su equipo un punto que sabrá a oro.

-Man.United 1-6 Man.City: sin duda alguna, el partido del fin de semana. Lo era antes de comenzar por las expectativas levantadas, y lo es al terminar por el resultado histórico, por los mil y un detalles que nos deja para analizar. Lo que esta claro es que el conjunto de Mancini dio un golpe sobre la mesa y presentó sus avales a ser campeón en la Premier League este año. Y es que ganar en Old Traford (no perdía el United en casa desde hacía año y medio) no lo hace cualquiera, y menos marcando seis goles y dando la sensación de superioridad que dio el equipo citizen sobre le césped. Un City que, al contrario que en otros partidos contra su vecino, salió a presionar arriba al rival, a no dejarle llevar la iniciativa, a tener más posesión. Con un Balotelli en plan estelar, Dzeko recuperando el olfato de gol y Agüero matando a los centrales devils con su velocidad. Pero la gran estrella de este equipo - y de este inicio de la Premier- se llama David Silva. El canario dio un recital de los que merecen ser grabados y visionarlos de vez en cuando. Asistió, construyó, ayudó atrás y al final marcó un tanto que hizo justicia a la magistral lección impartida por el mago de Arguineguín. Mientras, el United fue un juguete en manos de su eterno rival. Los de Ferguson, mostraron estar un nivel bastante inferior a su vecino. Con el partido en igualdad numérica tuvo más posesión pero fue incapaz de hacerla efectiva al adolecer de velocidad con la pelota y profundidad en los últimos metros (prueba de que la dupla Anderson-Fletcher no es la mejor elección para poner en el centro del campo en un partido de esta índole). Tan solo creó peligro en algunas acciones por banda de Young o Nani, o acciones de Rooney cuando bajaba a recibir en el centro del campo. En cualquier caso, incapaz de destruir el buen entramado atrás del contrario, en el que destacaron en tareas defensivas sus tres hombres del centro del campo: Barry, Toure y Milner. 

Manchester United 1-6 Man City 2011

Cierto es que 3 de los 6 goles llegaron a partir del minuto 89. También que la expulsión (a todas luces justa) influyó en el encuentro, ya que permitió al City robarle el mando del balón al United y que pudiera aprovechar los espacios que dejaran atrás los pupilos de Ferguson. Pero no es menos cierto, que 11 contra 11 los sky blues fueron mejores. Aunque la diferencia no es tan abismal como dice el resultado, este partido supone la confirmación de que el City - y Mancini - ha dado un paso importante a la hora de competir con los mejores por los títulos más prestigiosos. También confirma que la diferencia de plantilla entre la plantilla citizen con el resto de las de el campeonato doméstico.  

jueves, 6 de octubre de 2011

Aires de cambio en Italia

Tras el dominio de los conjuntos de la ciudad de Milán en los últimos años (han ganado los últimos 6 campeonatos, 5 para Inter y 1 para Milan), la Serie A presenta este año dos nuevos actores principales en la lucha por el título: Juventus y Nápoles. Tras un gran inicio de campeonato, se han confirmado como las dos escuadras con más opciones de lograr el título y acabar con la tiranía de los clubes lombardos en el fútbol italiano. En este fin de semana, hemos podido ver dos enfrentamientos entre estos equipos en los que se confirmaron las sensaciones ofrecidas hasta la fecha: la Juve ganó 2-0 en casa ante el Milan con dos goles de Marchisio, mientras el Nápoles se impuso 0-3 a los neroazurri en el Giuseppe Meazza.

Sin duda apetecía ver el duelo en el Juventus Stadium. Era el primer duelo ante un rival serio de esta Juve de Antonio Conte tras un gran inicio de campaña y el equipo no decepciono. Tampoco el entrenador, que alineó un once que resultó bastante bien: volvió a prescindir de un punta para poner a Marchisio y a Vidal por delante de Pirlo en un 4-1-4-1, con Krasic y Pepe por los costados, y Vucinic en punta. Quizás el once más asociativo que podía poner el entrenador de la Vechia Signora. El equipo dominó y fue muy superior, si bien es verdad que tiene cosas a mejorar, a un Milan bastante pobre. Dominó el encuentro en el centro del campo, propuso mucho más que su rival, fue mucho más agresivo e intenso en la presión al rival y se mereció una victoria que no estuvo encarrilada hasta el minuto 87, cuando Marchisio marcó el primero tras una jugada colectiva primorosa.

 

Sin duda alguna, la clave del partido tiene nombre y apellidos: Andrea Pirlo. El mediocentro de Brescia jugaba su primer clásico con la camiseta bianconera y fue el hombre que marcó la diferencia en cuanto a llevar la manija en el centro del campo y controlar los tiempos en el partido se refiere. Él es la clave del cambio de estilos entre los dos equipos. Su asociación con Vidal y Marchisio promete dar bastante buenos momentos a los aficionados "juventinos". Además, el Milan poco hizo para evitar que su ex-compañero campara a sus anchas por el campo: apenas tuvieron intensidad en la presión, fueron un conjunto muy partido, sin centro del campo. Mala pinta tiene el equipo de Allegri, que hasta la fecha solo ha ganado, entre Serie A y Champions League, a Cesena y Viktoria Plsen en San Siro. No solo es eso, sino que las sensaciones que transmite el equipo rossonero y la mayor competitividad este año en liga, hacen pensar que no son favoritos de primer nivel al título. Un equipo con un nivel colectivo e individual muy bajo. Mientras, la Juventus sueña con volver a ganar un título que se le resiste desde el "Caso Moggi". 

Un día antes, el Nápoles presentaba su seria candidatura al título tras ganar con autoridad al Inter en el Giuseppe Meazza. Tras haber insinuado que podía disputar la liga en el pasado curso, el conjunto de Walter Mazzarri da la sensación de ser mejor equipo que el año anterior: mejor plantilla, más hambre por conseguir un título que se les resiste desde la 89/90 y mayor experiencia de sus jugadores más determinantes. Hasta ahora han sumado 10 puntos en liga, venciendo a rivales como Milan e Inter, marcando 3 goles en cada encuentro.



Aunque también hay que matizar que el resultado del sábado es bastante engañoso y que el árbitro influyo en que así fuera. Un gol anulado en posición muy dudosa de Pazzini y, sobre todo, una roja innecesaria a Obi al final de la primera mitad fueron las acciones que marcaron el partido y desquiciaron al Inter, que acabo con su entrenador expulsado. Tienen razones para quejarse los "interistas", que dominaron  en los primeros 15 minutos, gracias a la intensidad con la que salió el equipo. Se le puede achacar de cierto desorden y que depende demasiado de la pegada de sus delanteros, pero este Inter de Ranieri ofrece mucha mejor pinta (a menos en cuanto a competitividad) que el de Gasperini. Más allá de esos primeros minutos, el Nápoles fue superior. Tuvo mayor posesión, controlo el centro del campo y, cuando estaba en superioridad, supo matar el partido a la contra con un gran Maggio, acompañado por Hamsik y Lavezzi.

En definitiva, un fin de semana que sirvió para ver a los dos equipos más convincentes de Italia, confirmarse como los dos grandes favoritos al título dejando en un segundo escalón a Inter y Milan, dos equipos que arrancaban el año con opciones, pero que dan la sensación de estar muy por debajo de sus dos rivales.